En el marco de la Fería Agrícola de Santiago de 2026, el stand de “Slow Food Araba” acogió una sesión en la que se habló en clave de relevo generacional con dos jóvenes ganaderos, Pablo Alvarez y Pablo González (Proyecto “EZTITAN”). Formados en Artzain Eskola de Arantzazu, fue ahí donde Eduardo Urarte (Slow Food Araba) les conoció «hablando de un proyecto muy ilusionante como es el nuevo matadero que hay en Orduña». Desde abril de 2024 está en marcha y durante año y medio Pablo Alvarez llevó su coordinación. «Un centro así nos permite ser dueños del proceso hasta llegar al cliente final. Es importante tener un matadero cerca de los pueblos para que, en primer lugar, los productores no tengan que ir por ejemplo hasta Lugo para llevar y traer las gallinas. Reduces costes a los productores y das una mayor garantía a las personas consumidoras», recuerda Pablo Alvarez.
«Los Pablos», como se les conoce tambíen coloquialmente, recuerdan cómo su formación universitaria iba en principio por otro camino. Con 24 y 27 años, estos dos gasteiztarras hicieron la carrera de Ingeniería y Agrónomo, y cruzaron sus intereses para dar forma así a «Eztitan». «Teníamos amigos en común, compartíamos aficiones con el deporte y la montaña, y surgió esta posibilidad con la idea de cambiar dinámicas. Estando en Orduñaa, en Belardi, salió la posibilidad de apuntarse a la Escuela de Pastores. Y teniendo la carrera universitaria de Ingeniería Agrónoma y un máster, no pensaba que podría incrementar mi conocimiento. Nos apuntamos los dos y, la verdad, la Escuela de Pastores ha sido decisiva para nuestra formación», recuerdan.
«Artzain Eskola» como revulsivo
«Hemos trabajado con pastores de Euskadi, viendo modelos de negocio, y la verdad es que Artzain Eskola te permite ver modelos de producción que no habías visto nunca. Artzain Eskola te abre un poco la mira y ves otras realidades que, además, funcionan. Y con personas que igual n

o han tenido nunca una experiencia en este sector. Debemos salir de los modelos establecidos de la educación, no todos debemos ir a la Universidad -es mi caso- pero creo que hay muchas más salidas y el campo debiera enseñarse mucho más a los jóvenes porque te da muchas salidas y oportunidades. No solo en una oficina se puede ganar uno la vida».
En cuanto a la definición final del proyecto «Eztitan», «pensamos que lo tenemos muy encarrilado, con explotaciones que necesitan relevo. Yo creo que uno o dos años. Todo cambio generacional de una explotación requiere un tiempo… pero lo vemos cercano».







